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EL POBLADO IBERO DE EL TOS PELAT DE MONCADA (s.VI-IV aC.), LOS IBEROS
 
Antecedentes

84 Vista EWEl Tos Pelat es un yacimiento arqueológico de época íbera, un oppidum de aproximadamente 3 ha de superficie urbanizada. Se trata del único yacimiento ibérico de cronología antigua (s. VI-IV aC.) y carácter claramente urbano conservado en la comarca valenciana de l'Horta Nord. Fue descubierto en 1920 por el arqueólogo valenciano Juan José Senent Ibáñez. Desde entonces y hasta el año 2002 no se había hecho ninguna intervención arqueológica. En los últimos años, se está trabajando en su puesta en valor, es decir, su excavación, su estudio, consolidación y difusión. El patrocinador de las nueve campañas efectuadas entre el año 2002 y 2009 ha sido el Ayuntamiento de Moncada. La Dirección General de Patrimonio Cultural de la Conselleria de Cultura y Deporte de la Generalitat Valenciana siempre ha apoyado y subvencionado los proyectos de intervención y la Universidad de Valencia ha participado intensamente en la excavación y estudio del yacimiento.
 
Localización geográfica

El yacimiento se sitúa geográficamente en el límite noroeste de la comarca valenciana de l’Horta Nord, a 10 km en línea recta de la actual costa del Golfo de Valencia, la que se divisa perfectamente, y a 2 km del casco urbano de Moncada. El posicionamiento claramente costero y cercano a la Vía Heraclea, a 17 Km. al sur del Tossal del Castell (Arse-Saguntum) y 16 Km al sur-este del Tossal de Sant Miquel (Edeta-Llíria), pudo imprimir sobre él, durante toda su existencia, un carácter estratégico de control territorial en equilibrio, respeto de las ciudades ibéricas mencionadas. El emplazamiento topográfico es sobre una colina calcárea en forma de península, aproximadamente rectangular, de mediana altura, 92 m.s.n.m.; de superficie plana ligeramente basculada al SE. De entre otros accidentes orográficos que marcan el contorno inmediato de El Tos Pelat hay que citar del barranco de El Palmar que lo circunda por el SE. Este barranco, que nace en las lomas de La Jonquera (Bétera), capta una amplia cuenca de recepción que hace de él un torrente en tiempo de lluvias abundantes. En tiempos antiguos podría haber canalizado las fuentes de la zona, hoy convertidas en pozos de riego. Por Levante el cerro de El Tos Pelat está flanqueado por la canal del Siscar, sinclinal que después de 3 km de recorrido termina desaguando, al sur del oppidum, en el barranco de El Palmar. Por último, cabe destacar la relativa proximidad del barranco de Carraixet, 2 km al N. Este importante accidente orográfico que nace en Gátova, Sierra Calderona, desaguaba antiguamente en las albuferas costeras que se localizarían entre las desembocaduras del Turia y Palancia.
 
Antecedentes historiográficos y bibliográficos

La investigación historiográfica sobre el lugar con el nombre genérico Tos Pelat, nos retrotrae a principios del siglo XVII, concretamente al año 1601. El conjunto de datos documentales y referencias bibliográficas recopiladas a partir de dicha fecha, lo podemos dividir en dos grandes bloques: un antiguo, que abarca desde finales del siglo XVI hasta principios del siglo XX, exactamente 1920, el año en el que se cita por primera vez El Tos Pelat como yacimiento arqueológico de época ibera, y un segundo bloque que comprende desde el año en cuestión hasta 1998. Entre 1601-1920 El Tos Pelat es conocido tan sólo como una rica y valorada cantera de la que salieron miles de carretas que suministraron durante generaciones la piedra labrada con la que se construyeron numerosos edificios públicos y privados de la Valencia moderna e ilustrada. Se ocuparon de ella, entre otros, los ilustres, Antonio Josef Cavanilles y Juan Vilanova y Piera. El carácter arqueológico del yacimiento pasó desapercibido todo este tiempo para los viajeros ilustrados y eruditos del siglo XVIII y XIX, dicho botánico A. J. Cavanilles, que sí observó restos arqueológicos en otros lugares del país, no vio ningún indicio pesar de la descripción detallada que hace del lugar. Tampoco la incipiente arqueología valenciana del XIX conoció El Tos Pelat. En 1920 Juan José Senent Ibáñez descubre el yacimiento en una de sus excursiones por el término de Moncada, pero será Nicolás Primitivo Gómez quien lo dará a conocer. A pesar de ser conocido desde entonces, nunca se llevó adelante ninguna intervención arqueológica. A partir de 1998 comienza una nueva etapa en la historia del yacimiento. Es la fase de puesta en valor. El primer paso serio hacia la recuperación del yacimiento fue el alzado topográfico sobre el que estudiar las estructuras emergentes y planificar las actuaciones. El segundo paso, en el que aún trabajamos, ha sido el proceso de excavación, consolidación y musealización. Hasta la actualidad se han hecho 9 campañas. Estas campañas nos han permitido empezar a conocer la realidad histórica y arqueológica del oppidum. Se han abierto más de 1.000 m2, más de la mitad corresponden al sistema defensivo o muralla. El año 2005 fue de capital importancia, se consiguió que El Tos Pelat fuera inscrito en el Registro General de Bienes de Interés Cultural del Ministerio de Cultura y que se delimitara el entorno de protección, 33 ha.
 
Hallazgos arqueológicos

Las nueve campañas de excavación llevadas a cabo hasta ahora nos han proporcionado una primera aproximación a la realidad urbanística del yacimiento y a su secuencia histórica. Los hallazgos arquitectónicos se pueden dividir en dos grandes sectores claramente diferenciados, física y funcionalmente. Por un lado podemos hablar del sistema defensivo, apenas excavado parcialmente y con muchas incógnitas por resolver y por otro, el hábitat intramuros, en concreto se ha excavado dos casas y un trozo de calle.
 
Sistema defensivo, fase 1

Es sin duda el área de excavación más monumental y que presenta mayor complejidad estratigráfica. Provisionalmente se puede hablar de una secuencia constructiva de dos grandes momentos. El primer momento corresponde a la Muralla 1, lienzo rectilíneo con torres adosadas de planta regular (cuadrangulares de 6,80 por 6,80 m), macizas. La muralla, donde se ha podido medir, tiene un grosor de 1,40 a 1,60 m. Su longitud y disposición exacta está por determinar, pero aproximadamente son visibles en superficie unos 70 m. La cara exterior presenta en aparejo muy tosco, ligeramente ataludado de piedras grandes y medianas trabadas con barro. Conserva una altura media de 2 m. A este paramento se le adosa la Torre 1 que es cuadrangular. En el extremo NE de la Muralla 1 se encuentran los restos de otra torre, que en la actualidad está conectada al lienzo antiguo. Es posible que originalmente la Torre 2 estuviera separada de este lienzo (cuestión en proceso de investigación). El final de este momento lo marca un gran relleno en forma de cuña que se adosa a la muralla, tal vez se trate del hundimiento del cuerpo de adobes con lo que se alzaría la Muralla 1 a partir de los 2,5 / 3 m.
 
Torre 1

La campaña Tos Pelat 2004 permitió la localización de una primera gran torre cuadrangular, de 6,8 m de lado frontal por una altura media conservada de 1,80 m. a la que se apoya la Muralla 2 (lienzo exterior), ésta está en proceso de excavación así que algunos datos pueden ser provisionales. En cuanto a la técnica constructiva podemos avanzar que la base se hizo con grandes bloques, prácticamente ciclópeos y sobre éstos se levanta un paramento perimetral de piedras grandes y medianas trabadas con barro. Los intersticios o juntas que quedan entre las piedras son rellenados con piedra pequeña, también trabada con barro. Los dos lados exteriores son especialmente sólidos, empleando de arriba abajo grandes bloques. En la actualidad la torre se presenta maciza, sobre su superficie hay un lecho de piedras que conecta la torre con el contrafuerte de la Muralla 2 y la propia Muralla.

Torre 2

Se empezó a documentar durante la campaña de 2005, desgraciadamente está mal conservada, apenas se conserva el 50% de su planta. A pesar de todo, donde la erosión, las canteras modernas y las transformaciones agrícolas no le han afectado, conserva una altura de más de un metro. El lado conservado íntegro tiene 6 m de longitud, es posible que fuera cuadrangular y maciza. Las últimas intervenciones en este sector nos permiten plantear la hipótesis de que esta torre flanqueara la entrada al oppidum.
 
Sistema defensivo, fase 2

La Fase 2 del sistema defensivo es el momento en el que podemos encuadrar la construcción de un nuevo muro, Muralla 2. Entre ambos muros (Muralla 1 y Muralla 2) y durante el proceso de construcción del segundo se vierten diversos estratos de relleno. Uno es el típico desecho de la piedra trabajada y otro son piedras quemadas y tierra cenicienta. Es bastante significativo que en el interior de la Muralla 2 también se utilizan piedras quemadas. De la Muralla 2 (actual lienzo exterior del sistema excavado) se han exhumado 140 m lineales entre las campañas 2003-2005. Fue construido en las postrimerías del siglo V aC o inicios del IV aC. Este nuevo paramento, que denominamos Muralla 2, presenta características peculiares y una complejidad constructiva muy interesante. La cara externa está construida con bloques de piedra de forma irregular-poligonal de dimensiones medianas y grandes con la superficie vista trabajada y lisa. En ningún caso hay un intento de constituir hiladas. El lienzo presenta un ligero talud, se dispone paralelo a la Muralla 1 en un tramo de 40 m y a partir de aquí tiene una marcada inflexión hacia el NE, es decir, hacia la Muralla 1. De entre los elementos que caracterizan la cara interna, lo que más destaca es la presencia de un potente contrafuerte construido con grandes bloques regulares de piedra caliza trabados con el muro principal que como este, se adapta a la pendiente del terreno y cabalga sobre la Torre 1. El resultado es una cara interna imposible de separar del contrafuerte. La altura máxima conservada por la cara exterior es de 2,29 m y la anchura oscila entre los 1,40 m. de máxima y los 1,32 m. de mínima.
 
Hábitat intramuros

Casa 1

La configuran 7 departamentos que ocupan más de 150 m2. Todos ellos son muy regulares y están comunicados entre sí a través de diferentes umbrales. La entrada a la casa se hace a través del Departamento 5, en el que además de estar los hogares de la casa, hay una canal excavada en la roca y con cubierta de losas que atraviesa el departamento de Norte a Sur para acabar saliendo por debajo del umbral de la puerta. También es destacable de la Casa 1 el departamento n º 9, un patio a cielo abierto en el centro de la casa.

Casa 3

Se trata de otra casa compleja de la que se han excavado 9 departamentos o habitaciones. Ocupaba una superficie similar a la de la Casa 1. También se accedía desde la Calle 1. En cuanto a la distribución y funcionalidad de las diferentes habitaciones, hay que decir que encontramos vestíbulo, cocina, almacenes, despensa, etc.

Calle 1

La Calle 1 tiene 3 m de ancho y hasta el momento hemos conseguido excavar 15 m de longitud. Presenta un ligero desnivel NE-SW, el mismo de la orientación de la calle. En la actualidad aflora la roca en buena parte de la superficie excavada, aunque se observan diferentes cascotes vertidos para salvar los desniveles naturales de la roca. Estos rellenos están formados por arcilla con abundantes piedras pequeñas. Sobre esta superficie hemos conseguido identificar restos de un nivel de ocupación muy sutil formado por una capa de cenizas con restos de micro-fauna, pequeños fragmentos de cerámica y restos de cal o yeso. Otro detalle interesante es la presencia de carriladas.
 
Cultura material

Aunque el poblado parece que es incendiado y abandonado y que sus habitantes en ese momento o poco después, se llevan los materiales cerámicos y metálicos que eran útiles, las nueve campañas de excavación han proporcionado un pequeño pero interesante corpus de materiales. La gran mayoría del material mueble corresponde al momento final del asentamiento, es decir, primer cuarto del siglo IV aC. Aunque también aparecen otros más antiguos.
 
Cerámica de importación

81 Gerra ibèrica d\'El Tos PelatEn cuanto a la cerámica de importación, las prospecciones, la revisión de antiguos materiales guardados en los museos, y las excavaciones han dado como resultado disponer de un conjunto de productos cerámicos importados que denotan una intensa actividad comercial o de intercambio con fenicio-púnicos y griegos (s. VI-IV aC.). Las importaciones fenicio-púnicas documentadas no son numerosas pero sí son importantes desde el punto de vista cronológico. Del ámbito fenicio conocemos algunos fragmentos de ánfora y otros recipientes de menor tamaño. Estos fragmentos de cuerpo se caracterizan por el tacto rugoso y abundante desengrasante en el que destaca la presencia de esquisto. La cronología que proporcionan estos envases se sitúa grosso modo en el siglo VI y podría estar marcando el inicio del poblado íbero. Al momento final del asentamiento corresponden otros muchos fragmentos de ánforas púnicas procedentes de Ibiza (tipo PE-14 / Ramón 8.1.1.1.). Estas ánforas se producen en la primera mitad del siglo IV aC.
 
Cerámica griega

79 Ceràmica àtica d\'El Tos Pelat
En cuanto a las producciones griegas encontradas en El Tos Pelat hasta ahora, el inventario de materiales, a lo largo de las 9 campañas efectuadas, nos ha permitido seguir constatando la presencia de casi todas las producciones de los talleres áticos: cerámicas de figuras negras, figuras rojas, rojo coral y barniz negro. Son kylikes o copas, cráteras de campana y de columnas, lekanis, lekythos, ánforas, skyphos, etc. La gran variedad de formas y amplio parámetro cronológico (casi 200 años) de la muestra de cerámica de importación que hemos podido estudiar en estos últimos años nos obliga a insistir en la actividad comercial de El Tos Pelat desde el siglo VI a el siglo IV aC .
 
 
Cerámica ibérica

78 Olleta ibèrica d\'El Tos PelatLa cerámica a torno recuperada hasta ahora se encuentra en la línea de las producciones antiguas. La decoración mayoritaria es la pintada, en algunos casos bícroma y motivos geométricos, propios de los siglos V-IV aC., es decir, círculos concéntricos, segmentos, rombos y finas líneas horizontales. Hay gran variedad de formas: ánforas, tinajas, tinajillas, platos, morteros, etc. Todas las tinajas presentan decoración pintada geométrica. La cerámica de cocina o de clase B, también está presente en El Tos Pelat con un número interesante de formas. El tipo mejor documentado es el recipiente de tamaño medio con borde reforzado por el exterior con un baquetón o escocia. Se trata de un tipo de borde bastante característico de El Tos Pelat. Las bases son planas o cóncavas. Las tapas también están presentes. Otros objetos cerámicos bien representados son las fusayolas y pondus.
 
 
Otros restos

80 Lekanis
En cuanto a otros restos, llama la atención la escasez de materiales que no sean los cerámicos, aunque no están ausentes los metálicos. Se han encontrado varias fíbulas anulares de bronce, un plomo escrito, un objeto de asta e incluso pintura mural. Las muestras biológicas han sido muy importantes, y nos permiten hablar de aspectos económicos hasta ahora no imaginables. Los estudios de la fauna, por ejemplo, nos hablan de especies domésticas muy variadas, como caballo, toro, oveja, cabra, gallina, tortuga, etc. El estudio de la carpología ha proporcionado semillas de cereales y de uva, etc. En definitiva abundantes datos que permiten hablar de una sociedad urbanizada de agricultores y ganaderos que complementan su economía con el comercio.
 

 



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