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Entrevista a
María García, presidenta de l'Asociación Andaluza Rociera de Moncada

 

FITXA PER LA MONCADAPÈDIA / ARXIU DE MEMÒRIA POPULAR

Nom/ Cognoms

Asociación Andaluza Rociera de Moncada. Presidenta: María García

Data de fundació

1989

Títol

L’Asociación Andaluza Rociera de Moncada, 30 anys d’amistats i intercanvis culturals entre Andalusia i Moncada

Temàtiques

associacions, dona, immigració

Data i lloc de l’entrevista

Dimarts 11 de juny de 2019, local de l’associació.

Data de la publicació

Dimarts 25 de juny de 2019

Equip entrevistador

Etnograma (Laura Yustas i Nelo Vilar)

Transcripció en PDF (fer clic per veure i descarregar)

Enllaç extracte: https://youtu.be/igzLHRKKEPU

Enllaç: https://youtu.be/d1O6c0j3cyU

 

Extracte de l'entrevista

 

Entrevista completa

 

Hem tingut el plaer de xarrar un ratet amb María García, presidenta de l’Asociación Andaluza Rociera de Moncada, fundada en 1989 i amb trenta anys d’història i activitats. María ens acull en un espai preciós i molt cuidant que, ens conta, els va cedir l’ajuntament quan estava en ruïnes després d’un incendi. La multitud de famílies que formaven l’associació i el fet que hi haguera molts obrers, fontaners, etc. entre ells, els va permetre arreglar l’espai amb mà d’obra voluntària i molt d’esforç. María mostra un caràcter decidit i ha sigut una veu fonamental de l’associació pràcticament des de la seua creació. A més a més, va ser la primera dona presidenta de laFederación de Entidades Culturales Andaluzas de la Comunidad Valenciana, un càrrec en el que ha hagut de guanyar-se la confiança dels companys. Parlar amb María és agradable i divertit, i es nota que les seues milers d’anècdotes són el resultat de dècades vivint intensament a Moncada sense oblidar el seu origen (Almeria). Es tracta de vivències compartides entre persones que migraren fa molt de temps i que no obliden les seues arrels, però tampoc no renuncien a les noves i enriqueixen la identitat col·lectiva amb múltiples barreges culturals i afectives.

 

Sinopsi

María García, presidenta de l’Asociación Andaluza Rociera (1989), ens presenta una altra dimensió de la identitat de Moncada: les arrels de la seua població d’origen andalús mantingudes i compartides per la seua associació i per la Federación de Entidades Culturales Andaluzas de la Comunidad Valenciana. María ens parla de multitud d’activitats, d’un procés de treball de molts anys i, en suma, d’un espai d’intercanvi cultural i afectiu entre persones d’origen andalús i valencià.

 

Transcripció:

Pues, ¿tú te llamas...?

Yo, María García López.

Y bueno, eres andaluza.

Claro, ¡yo nací en Almería! [risas]. Pues eso, que yo nací en Almería pero claro, como llevó aquí más de treinta años… yo normalmente me considero valenciana de origen andaluz, porque mi origen no lo voy a perder, lo tengo ahí clavadito. Que no, que no. Hay este refrán que dice que “es de biennacido ser agradecido”. Yo agradezco donde nací.

Además que lo que habéis traído aquí es una riqueza.

Claro, claro.

¿Cómo fue que vinisteis para acá?

Yo vine por trabajo de mi marido. Él vino aquí a la Jefatura de la Policía de Moncada y pensamos que era un buen sitio para que mis hijos estuvieran asentados. En los traslados de la Guardia civil nos movíamos mucho y aquí sería una cosa para estar tranquilos. Que ellos también se ubicaran bien y pudieran estudiar. Por ello fue el cambio de mi marido y desde luego encantados de estar aquí en Valencia y en Moncada concretamente.

Además tú eres maestra, nos dijiste.

Sí, y dejé mi profesión por cuidar a mis hijos y estar cerca de mi marido, porque si no teníamos que estar cada uno… donde me trasladaran a mí, a él… muy difícil. Tuvimos el hijo enseguida que nos casamos y eso nos unió para estar siempre juntos.

Tú nos contabas que viniste aquí y que la integración fue muy fácil, en parte porque ya existía esta asociación.

Estaban iniciándola, estaban ya sí con el nombre de “Asociación andaluza rociera de Moncada”… estas personas que sentían la añoranza de su tierra, pues estaban haciendo ya por crear esta asociación. Mi marido llegó, se enteraron de que era andaluz y fueron a visitarlo y le dijeron, “mire, estamos creando una asociación de andaluces y tal, si quieren ustedes inscribirse”. Y mi marido dijo inmediatamente, claro, qué mejor forma de entrar y conocer gente y estar pues eso, con personas valencianas pero andaluces también donde veamos nosotros un poco más cerca Andalucía. Y desde ese momento pues entramos en la asociación. Dijimos que sí y adelante. Entramos y no hemos salido todavía de ella.

Además, claro, eres la presidenta. No estás en segunda fila.

No, estoy en primera casi desde que llegué a ella [risas].

Has estado también en la Federación.

Sí, [la Federación] de entidades culturales andaluzas de la Comunidad Valenciana. Seis años.

¿También en la presidencia?

Presidencia, sí. A ver, yo entré con un compañero que se presentó como presidente. Me llamó en un momento en que no me encontraba muy fuerte. Yo soy una persona fuerte de naturaleza, pero había pasado ahí una rachita que no estaba muy bien de salud. Muy rápida, pero claro, me dijo “me haces falta para nuestra Federación y para Andalucía, ¿qué me dices?” Pues adelante, ahí voy. Qué ocurre, que en esos años que te estoy hablando sólo había habido presidentes hombres en nuestra Federación. Entro con Miguel García Nestrosa, yo como vicepresidenta, y este señor a los tres meses o cuatro le da un infarto y pues no debería de estar en primera plana, debía de llevar una vida más tranquila. Es una lista abierta donde me habían votado como vicepresidenta. En nuestros estatutos lo dice así. Yo llamo a la Junta, digo lo que ocurre y tal, y me contesta la Junta de Andalucía: “puedes no presentarte como presidenta, abrir elecciones y que salgan los que quieran o, como ya estás votada, simplemente con el acuerdo de la Asamblea si quieres puedes pasar a la presidencia y que vaya corriendo turno”. Y yo dije, “sí, claro que quiero”[5 min.]. Y efectivamente, hicimos una asamblea -que la asamblea es la que cierra todo de una federación-, asamblea de presidentes y expuse que quería ser la presidenta de ellos, que quería pasar a la presidencia y que como ellos quisieran lo hacíamos. En este momento dijeron que sí y me convertí en la presidenta de la Federación. Donde yo sé que muchos de ellos, de hecho lo dijeron, no daban nada porque una mujer presidiera la Federación. Fui la primera mujer que presidí esta Federación. “María en tres meses o cuatro se asusta y coge la puerta”. Bueno, pues adelante con el tema. No quiero decir nada de cómo me encontré esa Federación porque son compañeros. Y yo empecé como hacemos las mujeres: llevando desde poquito a más, como en nuestra casa. Salí adelante. Enseguida tuve el día de Andalucía que es la cosa más fuerte que tenemos nosotros y adelante con el tema. Y bueno, he estado seis años, dos legislaturas, porque ya dije no voy a seguir más porque es un trabajo grande, y ahora me voy a dedicar a Moncada. Donde, ya te digo, que no daban nada por eso, porque pensaban que una mujer no era… ahí no había más que corbatas. Y las corbatas… pues me parece muy bien, porque ni somos más las mujeres que los hombres, totalmente somos iguales, pero si tienes capacidad para estar en un sitio pues ya está. Además los vicepresidentes que tenía eran todos hombres, la junta estaba compartida con hombres y mujeres… perfecto.

¿Y cuáles son las funciones en la Federación? Porque nos dijiste que había relaciones con la Junta [de Andalucía].

Sí, por supuesto. A ver la Federación es la que… cada entidad tenemos nuestros propios estatutos y nos regimos libremente. Pertenecemos a una federación porque la aglutinación de personas o de asociaciones hace fuerza. Entonces creamos esa Federación, por eso, por tener más fuerza en la Comunidad para [pedir] ayudas, y pedir cosas, donde pudiéramos ser más. Uno solo no consigue tanto. Cuando se creó esta Federación esta casa, Moncada, fue una de las que estuvimos preparando estatutos, preparando… con las distintas casas. De hecho la Federación su primer domicilio fue Moncada, dos años estuvo en la Asociación Andaluza Rociera en la calle San Roque que estábamos, la Federación. Porque no tenía dinero para tener una sede y tal y estuvo en nuestra entidad. A partir de esos dos años ya la Federación se fue consolidando, donde aún no recibía subvenciones ni nada… entonces qué ocurre, pues que ya ellos se fueron para Valencia porque desde Valencia central cogían todas las entidades y ya pasó a València. Y ya te digo, seis años, y creo que en los seis años… cuando terminé… yo llevé una feria andaluza a València, donde se hacía en Aldaia, en el pueblo de Aldaia. La feria andaluza, para que los andaluces esa semana pudieran tener unas ayudas, donde montar un sitio porque las cuotas son bajitas, y se creó para eso, para ayudas de casetas de Andalucía que luego en el año pudieran, [con] ese poco que se sacaban ahí, pudieran [utilizarlo] en su entidad. Allí [en Aldaia] se llevó dos o tres años, pero yo cuando entré pensé que esa feria que además estaba ya muy consolidada estuviera en València. Y bueno, pues nada, me fui a hablar con Rita Barberà que estaba de alcaldesa entonces. Con toques y toques a la puerta me recibió y conseguí el sitio del río donde actualmente está la feria, no la han movido de allí. Allí llevé la feria. No quiero hablar mucho de mí concretamente, pero estas dos cositas sí que las quiero decir, esta de la feria y la otra es que la Generalitat Valenciana nos regaló una imagen de la Virgen del Rocío de tamaño de una mujer como yo, una imagen grande. La tenemos en la iglesia de San Luis Beltrán en Valencia, la Fonteta [de San Luis]. Bueno, pues esa imagen venía con una ropa, una ropita así más humilde, de virgen pero más corriente, y al año siguiente conseguimos una ayuda de la Generalitat donde nos dio para poder hacer una ropa que es la que actualmente viste. [10 min.] Bueno, yo también soy modista, sé coser, me comprometí en ayudar a hacer esa ropa de la imagen de la Virgen y así un poco dije que iba a ayudar… y, claro, como entonces no estaba yo en la Federación que eran los hombres… pues dijeron “tú la llevas”, “María, pues tú a ver cómo tal”. Pues vale, pues la hicimos. Y una persona que es Conchín Marco, de aquí de esta entidad, y yo, hicimos esa ropa que tiene la Federación: el manto, la túnica, la ropa del niño… todo. El tema bordado… va bordado en oro y todo. El bordado no lo bordamos nosotros, nosotros hicimos la confección y todo lo que es los vivos que puestos de manual, la ropa de oro la bordó una persona en València, que se lo tuve que dar claro el bordado, cortado, hecho todo y tal. Y le pusimos esa ropa preciosa a la Virgen. Entonces qué ocurre, que la Iglesia de san Luis Bertrán estaba prácticamente para ir a ruina porque aquel terreno es un poquito pantanoso, aquello… se estaba yendo la iglesia hacia un lado. Se abrían grietas, de un lado iba cediendo. Ponían “catas”, que se suele decir, la cata para ver, y cada vez iba abriendo más. Entonces yo me fui, estaba entonces Paco Camps de presidente de la Comunidad [valenciana], y yo dije, pues como tenemos allí nuestra imagen yo tengo que ver si esta iglesia la tienen que arreglar, porque la verdad es que esa iglesia es como una catedral, es buena iglesia. Y claro, allí, derrumbar aquello… harían pues un templo moderno y tal. Bueno, yo me costó también mucho allí tocar, tocar, tocar [puertas] y conseguí que se arreglara la iglesia. Y la iglesia está arreglada, está en pleno funcionamiento. Nuestra imagen está ahí, tiene una capilla preciosa para ella en esa iglesia, cada domingo primero de mes se hace allí una misa rociera para culto de nuestra imagen, allí estuvo el presidente cuando se abrió la iglesia, cuando se renovó todo. Cerraron todas las catas, metieron un montón de dinero dentro del suelo, lo que había que meter era en cimientos, en cimentación, lo de arriba era tapar, pero la cimentación era lo que costaba. Y de hecho lo dejaron y la iglesia pues está perfecta para los feligreses de allí y ya está. Amén de esos seis años, muchas cosas, pero como yo quiero hablar también de la Asociación rociera… además no quiero echarme flores ni nada, [sólo que es] una cosa que hice, pues en la Comunidad valenciana para Andalucía y que lo que hago en la Comunidad valenciana es para bien de ella.

Está imagen es la que lleváis ahora.

Es la que llevamos al Rocío, a la romería del Rocío. Una imagen preciosa, ya te digo, de un tamaño como de mujer. Y con una cara preciosa, más bonita porque claro, cada imaginero hace una cara y la Virgen del Rocío la que hay en Almonte tiene una carita… no está mal, pero sin embargo esta Virgen del Rocío tiene una cara, si pudierais verla ya veréis qué cara más bonita. Puede ser que tenga alguna estampa también.

Bueno y aquí en la Asociación el nivel de actividad es enorme, empezamos a mirar y es impresionante.

Sí, claro. Aquí tenemos un coro rociero, de hecho esta entidad empezó llamándose Asociación Rociera de Moncada. En nuestros estatutos primero pone “Asociación Rociera de Moncada”, porque cuando empezaron a hacer esta asociación pensaron en hacer una Hermandad Rociera. Por eso pusieron eso. Una hermandad tiene un seguimiento muy grande que claro, eso ellos no lo sabían entonces. Entonces no todo el mundo está preparado para estar en una hermandad. Entonces se empezó pensando en una hermandad, pero se pensó que era más fácil la devoción rociera y todo seguirla, pero ser una asociación [15 min.]. Nosotros, claro, necesitábamos ayudas y estábamos inscritos en Andalucía. Pero para conseguir ayudas de Andalucía la asociación tiene que llevar la palabra “Andalucía”. Entonces se cambió en el estatuto eso a “Asociación Andaluza Rociera de Moncada”, para conseguir ayudas. De hecho, lo primero que se fundó fue un coro rociero, que es uno de los más antiguos de la Comunidad valenciana.

Y que está en todas partes.

Claro, este coro rociero… la misa rociera la pedimos a Sevilla. Para nosotros, pues, todos de oído, sólo un profesor, una persona que sabía de música y los guitarristas y los demás todos a cantar de oído… conformamos el coro rociero. De hecho, pues yo también como abrí la ventana y entré pues también dije “¡al coro rociero!” [risas]. Entonces pues hicimos nuestro coro rociero, donde entonces las entidades no tenían… pues hacían una misa de hermandad, hacían una cruz de mayo y tal… el coro rociero de Moncada, allí. Visitábamos toda la Comunidad con el nombre de Moncada. Entonces seguimos, claro. Nuestra Federación hace un festival de villancicos… el coro rociero de Moncada asiste al festival de villancicos. El Día de Andalucía, nosotros lo celebramos aquí en Moncada, en el Centro Cultural Blasco Ibáñez. Hacemos un teatro, bueno, teatro no. Digamos que lo primero que hacemos es un festival de folklore andaluz, algo de cante flamenco también tenemos porque como sabéis es Patrimonio de la humanidad el cante flamenco… Y luego el folklore con nuestros grupos de baile, cante flamenco, canta nuestro coro rociero, luego pues hacemos lo que es el Día de Andalucía: cantamos los himnos andaluz y valenciano y agradecemos las ayudas que tenemos y, en fin, abrimos un poco y luego pues una fiesta aquí donde hacemos comida, donde hacemos folklore y donde celebramos un gran día de Andalucía. Pero nuestra Federación también hace un día de Andalucía en València. Y nuestro grupo de baile también colabora con ese día de Andalucía de nuestra Federación.

El grupo de baile es otra de las cosas interesantes, de diferentes edades además.

Sí, nosotros tenemos, primero, la escuela de sevillanas y flamenco, donde los lunes, los miércoles y los viernes son actividades de escuela de baile de flamenco y de sevillanas.          Y el viernes los niños pequeñitos que tenemos donde también aprenden sevillanas y rumbitas y todo esto, lo que van pudiendo hacer desde cinco años en adelante. El grupo de la casa de baile sí que son personas como por ejemplo Arabella, Rocío, Laura, que están desde que eran ellas esas niñas con siete años u ocho que empezaron y están aquí todavía. Claro, esas niñas ya son profesionales, ellas ya son profesionales. Las ves bailar y son profesionales. Y ése es el grupo de baile de la entidad que hoy lo lleva Jesús Martínez, que también tiene una academia aquí en Moncada, que es Coppelius, y él es el profesor que atiende ese grupo nada más, lo que es el grupo de la entidad. Donde la entidad colabora con el pago de eso y tal porque este grupo si la entidad lo necesita para un sitio o para otro lo tenemos y es el grupo de profesionales. Se nos iban yendo las mayores porque tienen edad de que una está embarazada, de que otra tiene niños y está enfermo, de que otra tal, porque ya tienen esas edades donde eso también para ellos es prioridad, claro, aunque quieran estar en la asociación. Pero como teníamos un segundo grupo ahí con catorce años en adelante, 15 años tienen ahora, ya todas de más de catorce, de 15 a 16 -son seis chicas-, donde ya hemos unificado las que quedaban de este grupo y ellas para incorporarlos al grupo de la entidad, porque son mujeres. Son 15 años, algunas son más altas que las que tienen 30. Y se están haciendo chicas que en esa edad pueden estar seis, siete, ocho años dedicadas muy bien a este tema. Que no tienen otras preocupaciones… sí, tienen sus estudios, pero como les gusta y lo hacen porque les gusta… Creo que ese grupo se ha fortalecido este año con estas chicas. Y luego tenemos, ya te digo, el de pequeñitos, que también lo tenemos como grupo infantil de la entidad [20 min.]. Que os dije que lo íbamos a llevar este año, el día 29 [de junio de 2019] a Vall d’Uixó al festival de nuestra Federación. Para que también ellos pues se animen y que cada día les guste más esto. Luego hay una escuela de baile donde son ya personas… los lunes son personas que ya saben sevillanas, que practican castañuelas, que practican las sevillanas de distintas formas y que las van incrementando. Luego los miércoles es aprendizaje, personas que aprenden desde cero a terminar las sevillanas. ¿Que no las han terminado bien? Pues vienen el año que viene y van fomentándolas más. El 22 [de junio de 2019] haremos aquí nosotros nuestro festival de fin de curso, en el patio de la entidad. Todo lo que han aprendido desde las primeras, luego las que ya saben, luego nuestro grupo, el coro rociero… en fin, todo, ese día haremos un festival aquí en la entidad. Por la tarde, allá a las 7:30, 8:00 que ya no haga mucho calor en el patio, pues haremos esto. El coro rociero ensaya los viernes y bueno, pues todas esas actividades. Tenemos otra más que es teatro. Hemos empezado también con unos sainetes muy graciosos andaluces donde posiblemente, no sé si lo van a poder estrenar para ahora para el fin de curso o será para la Semana cultural, que la hacemos en octubre siempre la Semana cultural. Tenemos también un grupo de teatro porque hay unas personas que la verdad son ya muy graciosos y pensamos ya que esos sainetes a ellos les vendrían como anillo al dedo, porque son personas dicharacheras. De estos andaluces que… yo soy una andaluza, pero pues normalica, normal, pero hay de estos andaluces con gracia, que con nada que hablen te ríes, y ellos pues eso lo harán precioso. Porque algunas veces vengo y no digo nada y están ensayando y me pongo ahí y los oigo y me parto de risa, y ya me oyen reír y ya saben que estoy mirándolos. Así que estará muy bien.

Vosotros habláis de 300 familias.

Sí, a ver, eso lo habrás cogido de los primeros años de la entidad. La entidad empezó, eso, con 300 familias, porque nosotros… así como las fallas son unidades: si son cinco, cinco son falleros. No, nosotros empezamos como familias. Sí que en el boom, cuando empezamos, sí que había 300 familias. Hoy no. Hoy el tema de familia lo tenemos… son familia también, pero claro, hoy la vida está de distinta forma. Para tener una cuota de 7 euros que se paga, 7 €/ familia no hacían ya nada. Ayudas ya no hay de la Junta de Andalucía como teníamos. El Ayuntamiento, pues tenemos esta casa, tenemos una pequeña subvención… Entonces qué ocurre. Pues que hoy en estatutos nuestros y de hecho en la última asamblea se acordó que pagara, el que quisiera, marido y mujer, 7€ cada uno. Y los hijos entran todos, a todo lo que hay en la entidad. No es como las fallas que tienen que pagar todos, pero claro, estamos hablando de una cuota que tampoco la puedes subir mucho porque la vida está… aquí hay familias que tienen hijos parados, hay muchas familias que no se han ido de la entidad, pero que no pueden ni pagar la cuota. Que yo les digo que sigan viniendo, que la vida mejorará, pero claro, hay que contar con algo para resistir. Entonces se puso eso, que no todos los matrimonios están pagando eso, pero el que quiere pues están pagando los dos, entonces pues ha subido un poquito este tema porque ya te digo que hoy familias en activo, que paguen, pues qué te digo yo, no llegarán ni a 100, entre 80, ochenta y tantas familias. Que está muy bien, pero claro, si tú tienes que de esos algunos no se han ido de la entidad, no pagan la cuota religiosamente, cuando pueden [25 min.]. Nos ayudamos con una lotería que hacemos. Hacemos lotería. Tenemos un número que desde que abrimos la entidad tenemos el mismo número, todavía no nos ha salido el Gordo [risas], pero bueno, seguimos con el mismo número, el 31. 816. Entonces ese número lo tenemos de siempre, hacemos dos jugadas al mes: una primera y otra última. Es poquito lo que queda, fíjate tú, jugamos a 2€ y las papeletas son 1,60€ lo que jugamos. 40 céntimos de papeleta. Pero bueno, está la ilusión de la lotería, si quedan 50€, 40€, de cada jugada y tal… eso que unimos a la entidad, y con esas ayudas es lo que vamos funcionando, la cuota y las ayudas. Hay que pagar el profe, hay que pagar muchas cositas porque siempre van saliendo, hay que hacer una semana cultural, hay que hacer un Día de Andalucía, hay que hacer una misa rociera, que hemos hecho ahora para dar acción de gracias a la Virgen… Donde hacemos luego un vino de honor, donde ayudamos un poquito a la Parroquia ese día, donde hacemos unas flores para nuestra Virgen… todo eso son gastos que tienen que salir de la entidad. Entonces vamos saliendo justitos pero vamos adelante. La fuerza está ahí puesta y vamos adelante.

Además hemos visto que habéis colaborado con el proyecto Ayuca que es un proyecto de Cáritas.

También, también. A Ayuca ayudamos siempre que podemos. Pero por ejemplo en fiestas de Moncada se hace una ofrenda floral a la Virgen, pero en vez de flores llevamos comida para Ayuca. A lo mejor llevamos un centrito [de flores] para la Virgen y todo el dinero que nos teníamos que gastar de 6, 10 ramos o 12, pues compramos comida -de productos que nos dice Ayuca que son los que más hacen falta- y colaboramos con ellos, con ese tema. Siempre. De hecho luego también colaboramos con el Cáncer, con la Asociación del Cáncer. Con una mesa que todos los años la tenemos en la Asociación andaluza rociera y estamos ahí presentes. Luego algunos, los que podamos, vamos a la cena también para colaborar más. Y también os digo que en nuestra mesa la gente es muy trabajadora, os digo que muchos años -no es por ponerme flores porque a lo mejor la que sale menos a andar, a patear por el pueblo y pedir soy yo-, pero las mujeres de aquí se mueven de tal forma que muchos años es la mesa… a lo mejor en Moncada no sé cuántas mesas habrá, pero hay muchas mesas puestas, y una de las primeras es la de la Asociación rociera, de dinerito que sacamos para el cáncer.

O sea que aparte de andaluces rocieros hay una actividad…

Pues que trabaja en una actividad social, con el Ayuntamiento también colaboramos, en fiestas de Moncada una noche la hacemos nosotros, la Asociación rociera, y colaboramos ya te digo, con lo que podemos, nuestro folklore… con todo lo que hace falta para esa noche, que el Ayuntamiento nos concede el día que puede y esa noche allí en el Mercado viejo tenemos nuestro festival para el pueblo de Moncada en general. Salimos también en fallas en la Junta local fallera ataviadas de andaluzas para hacer la ofrenda de San José, de la Virgen. Claro, son muchos años, estamos totalmente integrados en el pueblo. Estamos integrados porque son muchos años y la asociación ha tenido altos y bajos pero nunca ha cerrado. Siempre hemos estado ahí desde que se abrió. 

Y en cuanto a música y baile, el repertorio…

A ver, nosotros lo que es música y baile, música me dices… ¿de lo que se puede hacer aquí?

Sí, habrá un repertorio más o menos de música…

Sí, verás, nosotros, el coro rociero, que se empezó sólo con la misa rociera, no sólo hace eso. Hace la misa rociera, pero también nosotros, este coro… de hecho fíjate, estuvimos este sábado pasado en una misa de boda civil, que ahora hay más que religiosas, y la hacen en el sitio que se hace la comida, en el restaurante en el que está la comida ponen para hacer -ya lo sabréis vosotros que iréis a alguna-, se hace lo que es la boda civil. La boda civil ésta, fíjate, nos dijeron que les gustaba que cuando entrara el novio le cantáramos una canción de Orozco, de este Orozco, este que canta. Y claro, él es un solista, es sólo. Pues teníamos que hacer esto en coro [30 min.]. Tú cuando eres un solista, bajas, subes… abres, cierras la boca, lo haces como quieres. Eso nos lo dijeron hace cuatro o cinco meses, nos pusimos en ello y ha salido la canción de Orozco y la hemos cantado a la entrada del novio. Luego hay otra de Nuria Fergó que es “Quiéreme” que la cantamos una parte de solista una chica y la otra el coro. Entonces ésa era para la novia.

O sea que se canta música actual…

Hacemos sevillanas, rumbas… Y luego nos pidieron que nos quedáramos así un poquito aunque fuera media horita para amenizar un poquito esto mientras están tomando algo para entrar a la comida, que era mediodía. Entonces dijimos, sí, es una buena ayuda porque nosotros tenemos que pagar a los guitarristas…. Los demás de la asociación nadie cobramos, nadie, pero hay unas guitarras, nos acompaña a veces una flauta, el del tambor tampoco es de la asociación; castañuelas, caja… llevamos toda esa clase de música y eso hay que pagarle algo. Si hay que ir lejos, la gente de la asociación no cobra, pero hay que ayudar un poco, por si van cuatro coches pues a gasolina, tal. Pues de esas ayudas, porque nosotros no podemos cobrar, lo que dan es digamos una donación a la asociación, nosotros pedidos una donación, lo que puedan. Bueno, pues nos dijeron que nos ayudaban un poquito mejor si nos quedábamos ese ratillo y nos quedamos. Bueno, cantamos rumbas, cantamos… toda clase de… porque el coro tiene muchísimo, en el repertorio lleva de todo, y aquello… la novia allí bailando delante de nosotros en la rumba, y el novio y tal. La verdad es que fue bonito y ellos se quedaron muy conformes, y a nosotros nos dieron también esa ayudita que nos viene muy bien porque para pagar a los guitarras y todo eso, porque ellos no pertenecen a la asociación, uno viene de Quart de Poblet y hay ensayos todos los fines de semana, todos los viernes, porque claro tienes que ensayar, si no no estás a punto todo el año. Así que el coro rociero tiene música a tope. Y luego, qué ocurre, que cuando nosotros hacemos nuestra Semana cultural pues el coro rociero está dispuesto para una noche de rumba, una noche de sevillanas, los villancicos también nosotros hacemos una noche aquí… Por ejemplo, el sábado más cercano a la nochebuena nosotros celebramos aquí la nochebuena, juntos toda la asociación, cenamos pero primero tenemos unos villancicos donde a lo mejor ahí en el escenario ponemos una candela, una candelita, y ahí nos reunimos todo el coro. Llamamos al Ayuntamiento, a quien quiera estar aquí y cantamos. Adoramos al Niño, tenemos ahí un Niño Jesús grande y cantamos villancicos… pues todos los que sabemos, y luego pues ponemos un pequeño aperitivito para los que vienen de visita, luego cuando se van ponemos una cena para los socios y estamos aquí cantando hasta las dos o las tres de la mañana celebrando Andalucía. O sea, nuestros villancicos andaluces ya de forma… cada uno sale con el que quiere, canta uno… y hacemos este tema. Y claro, pues la música… está ese tema. Hacemos noches de rumba, de sevillanas, y hacemos también noches de pasodobles, también cantamos unos pocos pasodobles y así estos que van a bailar, los bailongos que van a bailar hacen estas cosas con las piernas, se lucen ahí todo lo que pueden… eso para la Semana cultural y digamos que un poco de todo. Y si no pues enseguida la chica que está en fiestas: “prepárate que vamos a hacer este sábado… prepara música, de lata claro, pero música de todas”, y eso, de vez en cuando, cada mes hacemos una pequeña fiestecita de ésas. Y bueno, ésta es nuestra tal. Ahora no lo solemos hacer porque la gente que ha quedado no es lo mismo, pero cuando empezó la asociación también había muchos mayores de los que vinieron de Andalucía que os digo que a penas no sabían leer ni escribir. Yo misma y algunas personas más, compré cuadernitos y empezaron a venir a aprender a leer, a escribir [35 min.], y muchos de ellos cuando me ven todavía “ay, que yo ya no pongo el dedo, que me enseñaste a escribir, a poner mi nombre y a leer un poquito”. Y todo eso empezamos a hacerlo aquí también la asociación. Yo también di clase de corte y confección, aquí en la asociación, para que la gente viniera a aprender. Aquí alguna quiere hacerse un vestido y me dice “oye, Mari, por qué no me cortas esto…” y yo: “oye, que no tengo ganas ya de coser, que ya no tengo más ganas de eso”, “ay, joroba, córtame un vestidillo…”, “venga, va, te lo corto”. Aquí somos una familia ya muy grande.

Queríamos preguntarte por el tema de la vestimenta, porque vemos los vestidos y eso no es normal, es una maravilla.

Mira, la vestimenta vale dinero. No es tan cara como la valenciana. Que la valenciana es otra cosa. La vestimenta andaluza sí que te sale con dinero porque si tú tienes que ponerte aderezo de collar, de pendientes, de flor, de esto de zapatos y tal, te cuesta un dinero, y el traje. Pero claro, qué ocurre, pues que tú tienes unas cosas, pues tú dices, “ay, que este vestido ya lo tengo… pues me voy a Caroly aquí que hay dos o tres tiendas buenas de esto”. La gente cada una se compra la ropa individualmente, la asociación no puede entrar en eso porque es muchísimo gasto, solamente ayudamos al grupo de baile. Ahí sí que ayudamos un poco, con qué, pues con rifas. Mira, este año pasado dije yo “vamos a hacer una cesta de Navidad”, pero fíjate, digo yo, es que una rifa… la gente papeletas no le gusta comprar. ¿Y si hacemos… -que no sé si llevaré yo alguno- una estampita de nuestra imagen de la Virgen del Rocío y un calendario por detrás? Y a la gente le sirve de calendario. Por tener un calendario. La imagen de la Virgen y el número de la rifa. Hicimos los calendarios, pero eso era exclusivamente lo que se sacara para… la asociación pagaba las estampitas y la cesta y lo que sacamos era para ayuda del vestuario del cuadro de baile. Ahora estoy pensando, y hablo el otro día… porque también vamos a la Residencia de aquí de Moncada, a la Residencia de los mayores. A cantarles villancicos un día. De Navidad vamos un día a las 5 de la tarde o a las 4 y media que es la hora de ellos, vamos con guitarras, vamos a cantarles villancicos, cantamos con ellos, cantamos el “beben y beben” que lo saben ellos, “y vuelven a beber” y cantan, les llevamos unos caramelos, pasamos una tarde con ellos… con los mayores. Y ahora pues estaban celebrando los mayores no sé qué aniversario, creo que el 30 de la Residencia y nos invitaron, como colaboramos, a que fuéramos como siempre una tarde con ellos, a estar con ellos, y estuvimos una de la Junta y yo, a las 4 y media hacía un calor… venga, vamos a ir un ratico, que hacían una merienda. Estuvimos allí y hablando con esta chica le digo yo -que es la que está en fiestas y en el coro, Mari Carmen- le digo, oye, Mari Carmen, qué no haríamos una rifilla el día -yo digo “rifilla”, los andaluces enseguida acortamos-. Una rifilla para el día del festival de fin de curso que vienen los padres, los abuelos, todos, que sacamos 30€, 50€, lo que sea, para el grupo. “Ay, qué bien”. Mari, pues vamos a ello. Hacemos una cosilla que venga bien. Una cosilla que venga bien, pues a lo mejor un jamoncito o una cosa… que no sea un cuadrito que cuelgas ahí, algo que a la gente le venga bien. Pues vamos a hacer una rifita para ese día. Llamé a Arabella y a unas cuantas. Esta tarde vengo yo a pagar al profe y a hablar con ellas para ver qué les parece lo que compramos para este tema. Porque claro, yo ya con ellas, con las mayores y tal, cuento para todos estos temas. Arabella pertenece también a la Junta directiva, Laura también. Ella está en Cultura y la otra está en Juventud. Porque te tienes que rodear de ellas, es que yo les digo, es que vosotras tenéis que ser las que… ¡que yo ya me estoy cansando! “Que no, que no, que no te canses, que no”. Digo yo que me estoy cansando y tenéis que ayudar porque tenéis que ser vosotras las que tenéis que seguir. “Bueno, ya veremos, pero tú quieta ahí, te ayudamos, pero tú quieta”. Bueno, pues yo quieta. Entonces pues bueno, hacemos esas ayudas, esas rifas para el tema vestuario, pero sólo de ellas, porque el coro rociero también necesita vestuario, pero cada uno nos lo pagamos [40 min.]. Por qué, pues porque no sacamos. Porque de ayuditas que hay que son, ya te digo, donaciones, pues tenemos que pagar guitarras, tenemos que pagar cosas que todo eso la asociación no podía pagarlo, porque no puede ser. Entonces así está el tema vestuario porque todo vale mucho dinero y cada uno… bueno, pues que tenemos un vestido cuatro años, yo digo, mira, qué cómoda estoy con este cuatro años. Da igual, cuando me lo pongo ya no se acuerda del año pasado, es muy bonito, tiene buenos lunares, la gente lo mira y ya está. Pero quiero deciros pues que vale todo, la ropa vale dinero y ya os digo que no es solamente el traje, que ya tienes que acompañarle con todo lo que lleva consigo: mantoncillo, pendientes, flores, zapatos…

En el grupo de baile la ropa es fabulosa.

Claro. Lo que es el grupo nuestro ellas llevan ya equipos de un montón de años que, claro, ya tienen muchas cosas porque con cada cosa que bailan, si bailan… unas sevillanas se pueden poner un traje, pero si están bailando, por ejemplo, un palo flamenco ya serio no se pueden poner ese equipo, tienen que ponerse una ropa de acuerdo con lo que están bailando. Entonces el vestuario tiene que ser amplio. A eso sí, a ese grupo sí que ayudamos como podemos, que gran parte también lo ponen ellos de su bolsillo, porque claro… tienen que poner los padres también, pero bueno, hacemos un poco pues lo que se puede. Pero vamos, ya te digo, adelante vamos. Adelante seguimos estando. Y que hay una… que hay que ir ya te digo a la ofrenda de Cáritas, pues vamos, que hay lo otro… Eso la Asociación. Entonces pues tenemos unos gastos, no tenemos alquiler, pero tenemos unos gastos que hay que sacarlos, que son del día a día.

El espacio es fabuloso.

El espacio pues también os lo digo, y mira cómo lo tenemos de cuidado y de todo, y este espacio… esto lo ha hecho la asociación. Trabajando. Porque esto nos lo dio el ayuntamiento totalmente… hombre, que se había prendido fuego. Se quemó un coche ahí fuera, en la puerta, y se entró todo dentro, el fuego, y hasta el techo se tuvo que hacer nuevo totalmente, no éste, la placa, sino todo lo que había arriba. Se cayeron los cables, los de la luz, todo. Se destrozó totalmente. Y así destrozado lo cogí. Saltando por encima de los cables para verlo. Aquí eran todo cuartitos, como ese cuartito que hay de vestuarios, todo esto eran cuartitos así, habitacioncitas pequeñas, estaba Protección Civil aquí. Estaba ya… porque antes cuando estaba el retén aquí en la calle Mayor -que estaba mi marido- esto era… cerraban los coches que recogían de la calle aquí en este patio, pero después pasó a estar Protección Civil y estando Protección Civil es cuando ha habido el incendio. Entonces Protección Civil se la llevaron allí al lado del Ayuntamiento nuevo, al lado de la Policía y esto yo dije, sí lo cogemos. Claro, el ayuntamiento dijo, el ayuntamiento no puede ahora mismo ponerse a hacer esta obra. Ahora, ayudar en todos los materiales que necesitáis, lo pone el ayuntamiento, pero el trabajo vosotros. Me dijo, tú tienes aquí a albañiles, tú tienes aquí pintores, tienes fontaneros, aquí hay de todo, así que… a hacerlo. Y yo dije, pues sí. Adelante con ello.

Todo trabajo voluntario.

¡Voluntario! Aquí nadie ni una peseta. Entonces los hombres cuando terminaban de trabajar por la tarde aquí a trabajar y los fines de semana lo más que se hacía era un almuerzo o una paellita un día de la Asociación para que trabajaran los hombres. De hecho, algo de dinero puso también la Asociación porque había que traer, por ejemplo, un contenedor y no podía traerlo el Ayuntamiento y los hombres sacar el escombro allí al patio y luego pasarlo a un camión… y yo decía, pues vamos a traer eso, que lo pongan aquí, que vaya directo ahí y ahorrar trabajo. Unos grifos que no traían… pues vamos, unos grifos. Una cosa, un esto. Yo tengo ahí mi lista, un listadito de lo que la entidad también puso en dinero y trabajo casi de un año porque os digo que era fines de semana… a lo mejor hay fines de semana que había cuatro sólo y esto fue, qué os digo, hacerlo todo, todo, todo. Yo dije al Ayuntamiento si podía quitar eso [los cuartitos pequeños], porque si no eso se quedaba muy pequeño, abrir las columnas -porque no sé podían quitar- y me dijo que sí, que lo que quisiera, y entonces pues ale, todo. Todo hacerlo y totalmente nuevo. Suelos, baños, los dos baños nuevos. Todo nuevo. Todo hacerlo. Y claro lo mantenemos, lo seguimos manteniendo. Ese escenario pequeño que hay ahí no estaba tampoco, ese lo hemos hecho nosotros la asociación. Haciendo lo que podemos [45 min.]. El ayuntamiento hizo bastante con poner materiales, pero el trabajo se puso de la entidad todo.

Una historia muy bonita.

Pero claro, a lo mejor si esto lo hubiera podido hacer el ayuntamiento, a lo mejor lo hubiera cerrado, como estaba en ruinas, pero luego a lo mejor al año, a los dos años que hubiera conseguido hacerlo y tal, porque hay muchas entidades que quieren, pues a lo mejor cuando estuviera hecho bonito y tal, pues a lo mejor no era para la asociación rociera. O compartirlo. Entonces, en ese momento, le digo al alcalde “dame la mano ésa” y esto adelante voy con él. Después de decirle a él que sí, asamblea. Asamblea al sábado siguiente de todos. Digo, mirad, me he comprometido a esto, todavía lo puedo cerrar, pero me he comprometido a esto, ¿vamos adelante? Claro que sí. Porque mira, estábamos en la calle de San Roque veinti… más de veinte años hemos estado en la calle de San Roque, en una casa grande de estas antiguas. La parte de atrás… Y nosotros fíjate que cada año pintura… la conservábamos. Pero se empezó a caer la parte de atrás. Ya el seguro me dijo el último año: “esta casa está para ruina. Esta parte de atrás la tenéis apuntalada -la tuvimos que apuntalar la parte tal-”. Y yo dije, entonces, después de más de veinte años en aquella casa, más los que estuvimos en la calle de Hacienda en esa calle, pagando alquiler siempre la Asociación… Últimamente pagábamos 400€ allí de alquiler más luz y agua. Y se caía la casa. Entonces yo es cuando pedí ayuda al ayuntamiento. Y digo, no podemos seguir, aquí hay fallas y entidades que tienen cosas del ayuntamiento, ahora nosotros las necesitamos y ahora la pido. Después de tantos años. Y me dijo, “María, claro, no podemos negarte, pero no tenemos un sitio en condiciones para vosotros”. ¿Sabes lo que nos dio? Arriba en la calle Valencia, arriba, arriba del todo, cerca de… ¿Sabéis dónde están los tamborileros? Bueno, allí había un centro que lo tenían para la Mujer, para cosas, pero era arriba, pisos, y la parte de abajo -donde no estaba insonorizado ni nada, no podíamos hacer ni un ruido ni medio-, entonces no se podían dar clases, nada más había dos habitacioncitas. Entonces le pedí, para que no se muriera del todo, de los Jubilados de Moncada, un aula para dar las clases y la casa ahí en la calle Badia. Allí el coro no podía ni ensayar, a las seis de la tarde para que no molestara a los vecinos, porque llamaban a la policía. Entonces estuvimos un año y pico y yo seguía insistiendo y tocando a la puerta que allí no podíamos seguir. Allí llegábamos y los Jubilados que también se creen amos y dueños y señores de aquello… unos días nos encontrábamos la puerta cerrada, que habían cerrado las aulas, el profesor “está cerrado”, María corriendo a pedir las llaves… Aquello fue un año y pico de desastre puro y yo ya le dije al alcalde: “o la asociación se cierra o nos ayudáis en otro sitio” y es cuando, a él como tanto tormento le daba salió esto. Porque fíjate dónde estábamos. Y yo, claro, le dije a la gente de la asamblea: “donde estamos no podemos seguir, cerramos la asociación o echamos aquí adelante y en cuanto tengamos esto medio… el patio y esto medio embastadillo, damos aquellas llaves y nos venimos”. Vamos. Terminamos aquel tiempo allí y en cuanto tuvimos -que era mayo- ya nos veníamos a cenar aquí al patio. Ya estaba esto a medias, el baño estaba y ya tal, y dijimos, pues para el día de Andalucía [28 de febrero] inauguramos. O sea que esto ha sido sudor de los hombres de la asociación.

Bueno, eso crea asociación también.

Claro que hace, mucha. Por eso todos tenemos aquí trocitos y todos estamos aquí tan a gusto. Luego también nosotros pues qué hacemos, la limpieza, la pintura, todo, esto todo es cuidado nuestro. Además el ayuntamiento “María, tienen que ir a hacer el chocolate para la Virgen ahí fuera en el patio”. Pues claro, si es del ayuntamiento, ahí está. “Tienen que venir a hacer calderas los de tal”. Aquí está. Aquí estamos, que lo dejen limpio como lo tenemos. Vale. Y ahí estamos. Entonces luego nosotros si un socio quiere hacer cualquier cosita, un cumpleaños de su niño algún domingo que los socios no venimos… vale, no pasa nada, aquí en la casa. Esta casa es de todos y todos tenemos nuestro trocito aquí puesto. Por eso mientras pueda, bueno, pues aquí estaré. Y me quieran tener y me respeten [risas]. Ahora, el día que ya no me respeten yo les digo: “aquí os quedáis, chicos”. Y bueno, el año pasado me hicieron una demostración que ni la merezco [50 min.]. Allí en el Día de Andalucía. De todo, madre mía las cosas que hicieron todos los grupos… lo que me hicieron, una Virgen del Rocío, un esto… los años que estaba aquí de presidenta en rosas rojas… Me da hasta… no quiero ni acordarme de eso porque me hicieron una emoción terrible. Porque aparte que yo les dije, “me voy a ir, os voy a dejar porque la Junta estáis muy… nada, que os lo dé todo hecho, y yo… hay que salir más y estoy sola… y yo me encuentro a veces…” y ya me puse así un poco… “y me voy a ir” y yo tal y cual, “porque yo… me duele mucho decirlo pero estáis muy flojos y tal”. Y aquellos dirían, Mari… Mari lo está diciendo en serio. Y aquellos me prepararon algo que fíjate, dijeron a mi marido, “¡no vayas a dejar de ir!” Mi marido: “claro, cómo no voy a ir, el Día de Andalucía”. Y bueno, mis hijos yo ni se lo dije, bueno uno de ellos y los niños que sí que les gusta mucho vino, pero ni a los otros… Porque es que yo… me lo tuvieron… que yo me entero de todo aquí volando, los secretillos me llegan rápido. Vamos, no sé ni cómo lo hicieron, pero no me enteré absolutamente de nada y me hicieron aquí… después de cerrar yo el parlamento y tal luego cerró la alcaldesa y yo dije, bueno, pues cierra la alcaldesa y ya está terminado. Entonces María Aguilar que es la que estaba… dice: “no, pues vamos a pedir permiso a la alcaldesa que ha cerrado, pero es que ahora tenemos que hacer algo muy especial” y yo ya me quedé ahí a cuadros, porque la verdad que no hace falta. Yo lo hago con todo el gusto del alma y ya está, no hay otra. 

Yo soy una persona que si… hablando de cosas de mi tierra, de mi asociación, pues. Son tantos años ya también, que hay muy largos y prolongados. De hecho, mi marido también estuvo de presidente en esta entidad. Pues veréis, esa etapa fue… el primer presidente de nuestra Federación fue Juan Garrido Mariñas que era presidente de esta entidad. O sea que en nuestra Federación hemos estado de esta entidad dos personas de presidentes: el primero y servidora. Como aquello no es compatible, la presidencia de FECA con la de una entidad, lo tuvo que dejar Garrido y mi marido era vice entonces y pasó a la presidencia. Y estuvo un par de añitos también. Lo que pasa es que él con su profesión y todo no podía mucho, la Junta le ayudaba pero por colaborar estuvo. Entonces cuando yo también estuve en la federación pues también hicimos igual: se tuvo que quedar Alonso, el vicepresidente, pero cuando terminé allí pues ya estoy aquí otra vez.

Pues nada, yo os invito a que cada vez que queráis esta casa está abierta para los valencianos, los andaluces, los extremeños… y todos los que quieran estar con nosotros. De hecho, con la Federación de los Tamborileros que son… pues tenemos una amistad grandísima, el presidente y la mujer de la federación que hay en Valencia de extremeños también nos regalaron aquel cuadro, me une amistad con todos y bueno, está asociación está abierta para toda Moncada.

 
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